Selección de trabajos, experiencias, intereses y recursos recogidos durante la realización del Máster de Profesor de Secundaria en la UV durante el curso 2014-2015, especialmente de las asignaturas de Complementos a la formación disciplinar (CFD) y Aprendizaje y Enseñanzas de Dibujo (AED)
martes, 20 de enero de 2015
El MODELO PEDAGÓGICO CONDUCTISTA.
Con una mirada desde el contexto
actual de la enseñanza, la crítica al sistema educativo actual se basa en un
concepto clave enunciado por Howard Garner, “las Inteligencias múltiples”, el
estudio del conductismo nos aporta las claves de un sistema educativo que está
en declive.
El modelo conductista consiste en el
desarrollo de un conjunto de objetivos terminales expresados en forma
observable y medible, a los que el estudiante tendrá que llegar desde cierto
punto de partida o conducta derivada, mediante el impulso de ciertas
actividades, medios, estímulos, y refuerzos secuenciados y meticulosamente
programados a través del estudio de la conducta el conductismo busca predecir y
manipular dicha conducta a partir de la situación, la respuesta y el organismo.
El conductismo clásico de Watson, 1912,
ignora los procesos cognitivos afectivos, o lo que hay de único, subjetivo y
particular en cada sujeto o aquellos casos que requieren un estudio más exhaustivo
del contexto, «yo soy yo y mi circunstancia», como enunció José
Ortega y Gasset. El conductismo de Watson entendía al ser humano como un
organismo pasivo frente al medio.
La teoría conductista o la filosofía de la ciencia del
comportamiento, Skinner, 1975, distingue
tres factores que afectan al comportamiento del individuo: Filogenéticas, Ontogenéticas
y Culturales. Sin embargo, la aplicación de esta teoría en el ser humano
sólo contempla aquellas acciones-reacciones que el método científico es capaz
de medir, buscando únicamente que los resultados
obtenidos sean los deseados despreocupándose de toda actividad creativa o
descubridora del individuo, su propia experiencia y el reconocimiento por sí
mismo sus errores, ya que estos factores que influyen al comportamiento son a
priori difíciles o prever.
De los experimentos
científicos en animales se establece la máxima de esta teoría relación entre
respuesta-estímulo. Del “éxito” de
inducir nuevos estímulos para generar una respuesta deseada en animales. Surge
el concepto de condicionamiento o
tecnologías del comportamiento, es decir a partir de crear un estímulo (una
campana) asociada a una acción (comer) se provoca la acción-reacción inversa,
que al sonar la campana inmediatamente se sientan ganas de comer. Aunque Palov, reconoce la complejidad de las
respuestas humanas, este condicionamiento externo tiene una aplicación “pedagógica”,
si es que puede llamarse así, en nuestra forma de educar. Condicionar a los aprendices
para que supriman conductas no deseadas, por medio de refuerzos, estos pueden
ser la repetición, el castigo o la
recompensa.
En la práctica el conductismo ha
conducido a entender el proceso de aprendizaje como algo estático
acción-reacción, de esta forma la metáfora de la máquina. En la que el profesor
estimula buscando una reacción concreta en el alumno. Al contrario que el
cognitivismo, parte de la base de como el alumno aprende es decir reacciona, centrándose
en esta figura. La definición de la personalidad desde el punto de vista
conductista es el conjunto de hábitos condicionados a través de los refuerzos y
los factores ambientales y en un segundo plano la herencia.
En las prácticas escolares el conductismo
ha llevado que la motivación es ajena al estudiante, siendo este un elemento
pasivo que recibe estímulos, y además coartado en las respuestas que puede dar
a estos. Se desarrolla principalmente la
capacidad de la memoria, creando dependencias del alumno ante estímulos
externos, sin desarrollar la motivación, la autoestima, y la intención o la
necesidad de aprender. La evaluación se asocia a la calificación y en la
mayoría de los casos el uso refuerzos
hace prevalecer el miedo al castigo, o la necesidad de recompensa por encima de
la intención de aprender.
La relación entre profesor y alumno es fría,
ya que se entiende al profesor como alguien que observa, mide y evalúa. Siendo la
actitud pasiva del alumnado uno de los principales problemas achacados a esta práctica.
El profesor diseñara el método (acción-reacción) siendo incapaz de actuar
cuando por algún motivo los resultados que esperaba cambian, según el alumnado.
Sin embargo cabe destacar que el
conductismo define el aprendizaje como la adquisición de nuevos comportamientos
(procedimental), lo cual es interesante, desde el punto de vista que da otra
dimensión a la educación había tenido un componente conceptual como base, es
decir la adquisición de conocimientos enciclopédicos (conceptual) muy extendido
por el constructivismo en el sistema tradicional de enseñanza. Y desde este
punto de vista, lleva el concepto de educación a un mayor número de
capacidades, no sólo saber, sino que saber hacer.
El principal problema de las teorías
psico-filosoficas del aprendizaje es que tienen un enfoque parcial del ser
humano, la teoría de la conducta, la teoría de la percepción o gestáltica, la
teoría del sujeto consiente o de Piaget, teoría del sujeto social o la teoría
del deseo. En definitiva, ni la teoría conductista ni el resto, pueden explicar
todos los procesos de aprendizaje del ser humano.
Noemí Gálvez Camañas
Artículos consultados:
-Praxis reflexiva. Francisco Villagra.
-LA ESCUELA INTELIGENTE. Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente. David Perkins. Editorial Gedisa.
-"On 'Having' a Poem", B.F. Skinner.
-Sobre el conductismo. B.F. Skinner
-Conductismo vs. Constructivismo: Sus principales aportes en la pedagogía, el Diseño Curricular
e Intruccional en el Área de las Ciencias Naturales. Rosita Ulate
Sánchez Universidad Estatal a Distancia.
Web consultadas:
-Hábilidades docentes. hadoc.azc.uam.mx
-Wikipedia. Ciencia
del comportamiento.
martes, 16 de diciembre de 2014
jueves, 6 de noviembre de 2014
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Título propuesto en AEDA1. Los Orígenes del sistema de educación en España (1812-1874)La política educativa del liberalismo. La red institucional de escuelas públicas.
Proporción de analfabetismo 1900, obtenida relatosenlasmerindades.blogspot.com.es/
De INSTRUIR a ENSEÑAR
Con
el fin de entender el paradigma actual de la educación en España,
nos vamos a los orígenes de la institucionalización del sistema
educativo en nuestro país. Vaya por delante que mi conocimiento del
tema es limitado por lo que se ha seguido un orden cronológico de
los acontecimientos y establecer comparaciones con la situación
actual.
El
sistema educativo moderno en España no surgió de repente sino que
sufrió una evolución hasta su consolidación como tal en la
Constitución de 1812, pero no se consagró hasta 1857 gracias al
impulso del ministro Claudio Moyano.
El
proceso de institucionalización del sistema nacional de educación
en España se inicia con la crisis del antiguo Régimen, la
transición del feudalismo al capitalismo.
En
el siglo de la Ilustración española, la educación no era un asunto
de interés general, sino que tan solo importaba a una minoría. Se
debe esta situación a que la nobleza recibía su instrucción de
manos de un preceptor o universidades; el clero en escuelas monacales
o universidades pontificias y el pueblo llano no se formaba, sino que
se dedicaba a trabajar.
La
Iglesia, institución bajo la que recaía el monopolio de la
educación, estableció como función de los centros de enseñanza el
sostenimiento, por medio de las materias y profesores, del modelo de
sociedad medieval.
Sorprende
saber que el origen de las primeras escuelas
gratuitas de primeras letras destinadas
a jóvenes de clase social baja fue un modo de beneficencia pública
que consistía en evitar el vagabundeo de los niños. Al mismo tiempo
Jovellanos sostuviera (1908) ideas como que el origen de toda
prosperidad es la instrucción pública, es decir, una educación
extensible a todos los ciudadanos u hombres civiles con independencia
de su origen social.
Ambas
funciones: económica y social
de la educación impulsaron las primeras reformas para mejorar la
instrucción pública, el medio adecuado para alcanzar la prosperidad
de la nación y la felicidad social y del individuo. Algo muy
distinto al paradigma actual, donde parece que para nuestros
políticos la educación no es sinónimo de prosperidad económica.
La
tercera función de la educación viene de manos de los liberales de
Cádiz, al contrario que Jovellanos, no es sólo parte de la
regeneración económica, sino una forma de instaurar
los ideales de libertad. El 19 de marzo de
1812 fue proclamada nuestra primera
Constitución. Y en ella se proclama el
Sistema estatal de instrucción #público
#uniforme
y #gratuito.
Se mandaba abrir una escuela de primeras
letras “en todos los pueblos de la Monarquía”, para enseñar a
leer, escribir y contar, a la vez que Catecismo y las “obligaciones
civiles”. Y es que la participación de la iglesia en la educación
es algo que parece mentira se mantiene, en ciertos aspectos, hasta
nuestros días.
Se
habla de 3 niveles de educación: primera enseñanza, segunda
enseñanza y universidades mayores. Sin embargo el principio de
universalidad no lo era tanto “la preciosa mitad del género
humano”, las niñas podían formarse en escuelas privadas,
educándose sobre todo en moralidad, domesticidad y en “labores
propias de su sexo”.
Aunque
estos proyectos liberales quedan sin efecto alguno con la vuelta del
absolutismo de 1814 a 1820 y más tarde de 1824-1834. El absolutismo
pretende utilizar los criterios de centralización y uniformidad
defendidos por los liberales, determinando programas, textos,
métodos, calendario académico, la función docente, la disciplina,
dando origen a la vinculación de conservadurismo y religión. La
única inercia innovadora fue la de las #enseñanzas
técnicas impulsadas por la burguesía
periférica del país, esta tendencia continuará.
Durante
1820-1823 el llamado trienio liberal, se repone la constitución de
1812 y recupera El reglamento general de
Instrucción pública de 1814, se
materializa aquí un primer debate acerca de dar total libertad a la
#educación
privada, dándole total libertad a la
educación privada en sectores primario y secundario, limitando las
universidades, con el objetivo de neutralizar el poder de la iglesia
en estos niveles, dónde podía ser más influyente.
Hay
dos razones que explican porque los liberales establecieron la
legitimidad para la enseñanza privada. Por un lado, económicos, y
la incapacidad de generar una infraestructura de escuelas de una
forma eficiente y por otro presiones sociales de la Iglesia. Estamos
hablando de una época en que el número de analfabetos era de más
del 50% en la mayoría de las comunidades autónomas. Y la labor de
las escuelas privadas era indispensable.
En
1833 se inicia el despegue definitivo de la Revolución Liberal
Burguesa que durará hasta la instauración de la I República en
1873, y será una alternancia y acuerdos entre las ideas liberales
más o menos moderadas.
Durante
el primer periodo de liberal (1833-1843) La aportación más
importante del Plan general de Instrucción
pública, de 1836, es la creación de las
escuelas normales de formación de maestros.
Los aspirantes tenían que superar
un examen de ingreso y un año de prácticas. Su preparación era
eminentemente académica en detrimento de una educación pedagógica.
Sin embargo, la situación de los maestros era bastante precaria,
muchos ni recibían sus salarios, y ejercían una autentica labor
social y vocacional.
Aunque
estructuraron los niveles de primaria y secundaria, dieron
uniformidad y centralizaron el currículo, regularizaron el sector
privado a nivel medio y reservaron el universitario al estado.
Desapareció el principio de gratuidad. El plan
Pidal de 1845, en definitiva satisfacía las
necesidades educativas de la burguesía y de las clases medias.
Mientras, el absentismo escolar de los niños de familias humildes,
que tenía que trabajar seguía siendo un gran problema.
La
ley de Instrucción Pública de 1857 o Ley Moyano,
de 1875, vendrá a resumir y armonizar todas estas ideas moderadas y
liberales. Pese a sus deficiencias marca las bases sobre las que se
asienta nuestro sistema educativo. Alguna de las soluciones más
eclécticas y moderadas fue la intervención de la Iglesia en la
enseñanza, ya que en 1851 se había firmado el Concordato entre
estado y santa sede.
Durante
el sexenio revolucionario (1868-1874) no logró solidificar una nueva
estructura educativa, pero se afirmaron los postulados más radicales
en la política de educación: libertad de expresión y cátedra,
libertad de creación de centros, abandono
del centralismo y la uniformidad,
ordenación de la enseñanza secundaria como prolongación de la
elemental, reforma universitaria, secularización. Por ejemplo, dotar
a la secundaria de un sentido propio y autónomo, no sólo como un
estadio propedéutico
para la universidad.
Muy
a nuestro pesar debates como son la libertad de enseñanza, el
carácter de la educación secundaria, la misión de la universidad,
siguen vigentes y sin soluciones políticas desde el asentamiento de
nuestro sistema actual de educación hace más de 150 años.
Referencias
El
proceso de escolarización. Tiana
y Alejandro.Cuadernos de
Pedagogía, 1999
Página 34-36
ISSN: 02100630
La
educación en España en el primer tercio del siglo XX: la situación
del analfabetismo y la escolarización. Alfredo
Liébana ColladoConferencia
pronunciada por el autor en la Universidad de Mayores de Experiencia
Recíproca,
4 de mayo de 2009
La educación en la España contemporÁnea. Politicas educativas, escolarización y culturas pedagógicas. Agustín Escolano Benito.
Ed.Biblioteca Nueva-2002.
Páginas 16-60
Conceptos clave.
#Absentismo escolar
#Docentes
#Red Escolar y centralización
#Desigualdad de género
#Centros privados vs públicos
lunes, 3 de noviembre de 2014
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